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Accidentes ofídicos en Honduras: Barba amarilla (Bothrops asper)

Actualizado: 27 nov 2025

Las mordeduras de serpientes venenosas, conocidas como accidentes ofídicos, representan un riesgo real en todo el mundo, y Honduras no es la excepción. En nuestro país habitan 19 especies de serpientes venenosas, presentes en los 18 departamentos, lo que convierte este tema en una preocupación de salud pública que debemos conocer. Hoy, en Honduras Neotropical, te contamos un poco sobre este tema de importancia médica, el por qué debemos estar informados, y algunas recomendaciones sobre qué hacer o a dónde ir, en caso de sufrir una mordedura o estar cerca de alguien a quién le pase.


En el 2017, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció el envenenamiento por mordedura de serpiente en la lista de enfermedades tropicales desatendidas, lanzando posteriormente un plan de acción para reducir un 50% la mortalidad por el envenenamiento por mordedura de serpiente para el 2030. El plan persigue cuatro objetivos estratégicos: 1) empoderar e involucrar a las comunidades, garantizar un tratamiento seguro y eficaz, fortalecer los sistemas de salud e incrementar las alianzas, la coordinación y los recursos para la construcción de una coalición global¹.


Se estima que al año en el continente americano, ocurren aproximadamente 60,000 casos de mordedura de serpiente, provocando alrededor de 370 muertes, es decir, de todas las mordeduras que ocurren en un año, aproximadamente el 0.62% de los casos termina en fallecimiento. Sin embargo, se presume que estos números podrían no reflejar la totalidad de los casos debido a la subnotificación (cuando no se da seguimiento y registro de casos) en áreas rurales alejadas de centros de atención médica¹.


En Honduras, los estudios y los reportes de la Secretaría de Salud y del Boletín Epidemiológico reportan entre 650 a 750 casos al año de accidentes ofídicos. Para abordar este tema de importancia médica, se ha conformado una red multisectorial con actores claves que se involucran directamente en la atención de casos de envenenamiento por mordedura de serpientes. Entre ellos: la Secretaría de Salud, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), el Colegio Médico de Honduras y el Grupo Ixchel como promotores de esta iniciativa. A los que también se han incorporado: Colección Privada y Centro de Rescate El Ocotal, Centro Nacional de Conservación de Especies Rosy Walther (Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente), Centro de Información Toxicológica (CENTOX) de la Facultad de Química y Farmacia de la UNAH, Escuela de Microbiología (UNAH) y el apoyo del Instituto Clodomiro Picado de Costa Rica².


En Honduras se han documentado mordeduras de varias especies venenosas, como la cascabel (Crotalus simus), el tamagás negro (Porthidium ophryomegas) y la serpiente de coral (Micrurus nigrocinctus). Sin embargo, hay una protagonista que destaca por encima de todas: la barba amarilla (Bothrops asper). Esta especie es responsable de la mayoría de las mordeduras registradas en el país (ver Figura 1) y, a nivel centroamericano, se estima que alrededor del 50% de los casos reportados se deben a ella².

Figura 1. Bothrops asper (Barba amarilla), nótese la foseta termorreceptora que la distingue de las serpientes no venenosas.


La barba amarilla es la serpiente venenosa más grande de Honduras, pudiendo encontrarse individuos de hasta 2.5 metros de largo. Su distribución en el país se extiende por toda la región noroccidente: desde Copán, Cortés, Santa Bárbara, Atlántida, Yoro, Colón, Olancho y Gracias a Dios (Figura 2)³.


Figura 2. Mapa de distribución de la Bothrops asper en Honduras. Fuente: McCraine, 2011.
Figura 2. Mapa de distribución de la Bothrops asper en Honduras. Fuente: McCraine, 2011.

Esta serpiente tiene amplia tolerancia a las zonas urbanas y lugares con actividad antropogénica como cafetales u otro tipo de cultivos y construcciones cercanas a áreas boscosas. Esto se debe a su gran tamaño, además de su dieta generalizada -que incluye una amplia cantidad de presas como mamíferos, insectos, lagartijas, anuros (ranas y sapos), y otras serpientes-, y potencial reproductivo -pueden tener hasta 90 crías por parto según el tamaño de la hembra-. 


Los envenenamientos por barba amarilla pueden ser graves, con síntomas a nivel local como necrosis tisular (destrucción del tejido), edema (inflamación), formación de ampollas, coagulopatías (trastornos en la coagulación de la sangre, hemorragias) (Figura 3); y sistémicas como alteraciones hemodinámicas (cambios en el flujo y presión de la sangre) y lesión renal aguda (disminución de la función renal)³'⁴. 


Figura 3. síntomas observados a nivel local después de una mordedura por barba amarilla⁴.
Figura 3. síntomas observados a nivel local después de una mordedura por barba amarilla⁴.

Como te mencionamos al inicio de esta nota, únicamente el 0.62% de todos los registros de envenenamiento terminan en muerte, o sea, las mordeduras por serpientes venenosas tienen cura y no implican una muerte segura si se da el tratamiento hospitalario a tiempo, por lo que ante un accidente es recomendable trasladar al paciente mordido al centro de salud más cercano para que pueda recibir el suero antiofídico y se controle el envenenamiento⁵.


En Honduras los hospitales públicos como Hospital Escuela, Tegucigalpa; Hospital de Atlántida, Atlántida; Hospital Mario Catarino Rivas, Cortés; Hospital San Francisco de Juticalpa, Olancho; Hospital Del Progreso, Yoro, y otros hospitales públicos deben de contar con suero antiofídico (Figura 4). CENTOX tiene un mapa para conocer la ubicación de los 17 hospitales públicos que tienen el suero, miralo aquí.


Figura 4. Elaborado por CENTOX sobre la distribución de sueros antiofídicos en el país. Fuente: CENTOX, UNAH
Figura 4. Elaborado por CENTOX sobre la distribución de sueros antiofídicos en el país. Fuente: CENTOX, UNAH

La interacción humano-serpiente es inevitable debido a la expansión del humano en sus actividades hacia zonas boscosas, hábitats idóneos para las serpientes. Podemos cambiar de una interacción negativa (matanza de las serpientes, mordeduras hacia el humano) a interacciones positivas (evacuación de serpientes, rescates por cuerpo de bomberos, prevención de mordeduras) si mantenemos un respeto y distancia hacia este tipo de organismos, si se acude a profesionales en temas de manejo de serpientes y se evita la manipulación directa utilizando equipo de apoyo para la manipulación segura.


Por: Luis Zúniga, Biólogo


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Referencias bibliográficas


1- Snakebite envenoming: a strategy for prevention and control. Geneva: World Health Organization; 2019. Licence: CC BY-NC-SA 3.0 IGO.

 

2- Alger, J., Boza-Oviedo, E.E., Mejía, R.E., Navas, F., Simons-Morales, P., Velázquez, R.T., Gutiérrez, J.M. A multi-sectorial approach for addressing the problem of snakebite envenoming in Honduras. Toxicon. 2019 Mar 1;159:61-62. doi: 10.1016/j.toxicon.2019.01.005.

 

3- McCraine, J.R. 2011. The Snakes of Honduras. Systematics, Distribution, and Conservation. Contributions to Herpetology, Volume 26. Society for the Study of Amphibians and Reptiles. Thomson-Shore, Inc., Michigan. 724 pages

 

4- Otero-Patiño, R. 2009. Epidemiological, clinical and therapeutic aspects of Bothrops asper bites. Toxicon. 54: 998-1011.

 

5- Organización Panamericana de la Salud. Diagnóstico y tratamiento del envenenamiento por serpientes en América Latina y el Caribe. Washington, D.C.: OPS; 2025. Disponible en: https://doi.org/10.37774/9789275330289.

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