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Aves carroñeras ¿Qué pasaría si se extinguieran?

Los zopilotes son aves poco valoradas, posiblemente por dos razones: su apariencia y comportamiento. Su aspecto: una cabeza sin plumas, mirada intimidante y un plumaje sombrío y fúnebre (Figura 1), definitivamente no encaja con los estándares de belleza que hemos idealizado para las aves. Y si a ello le sumamos su hábito de alimentarse de carroña (carne en descomposición), se vuelve difícil sentir empatía hacia un ave que nos resulta repugnante y nos hace pensar en la mismísima muerte.


En esta nota conoceremos un poco más de estas aves poco apreciadas, las adaptaciones que les permiten tener una dieta tan especializada, los beneficios que ofrecen en el ecosistema, y, por último, mostraremos un escenario de lo que ocurre cuando desaparecen.


Figura 1. Zopilote cabeza negra (Coragyps atratus) posando sobre un tronco en Ocotepeque. Créditos: Enrique Mejía.
Figura 1. Zopilote cabeza negra (Coragyps atratus) posando sobre un tronco en Ocotepeque. Créditos: Enrique Mejía.

Adaptaciones


Alimentarse de cadáveres en descomposición implica exponerse a patógenos altamente peligrosos, de hecho, algunas de los patógenos a los que se enfrentan los zopilotes causarían grandes problemas sanitarios de no ser removidos. Entonces ¿cómo logran los zopilotes sobrevivir a estos patógenos? Bueno, permíteme hablarte de las increíbles adaptaciones de estas aves.


Figura 2. Dos zopilotes cabeza roja Cathartes aura, alimentándose de un cadáver en medio de una carretera en los Estados Unidos. Créditos: Matt Mason.
Figura 2. Dos zopilotes cabeza roja Cathartes aura, alimentándose de un cadáver en medio de una carretera en los Estados Unidos. Créditos: Matt Mason.

Vamos a comenzar por la manera como logran detectar a sus presas. Si bien su vista juega un rol fundamental, el olfato puede ser crucial. A diferencia de la mayoría de las aves que tienen un sentido del olfato limitado, el zopilote cabeza roja (Cathartes aura) (Figura 2) posee uno de los sentidos del olfato más sensibles entre los animales. Su sentido del olfato le permite encontrar carroña que no podría ser detectada a simple vista 1. Cuando un zopilote cabeza roja desciende en busca de algún tesoro escondido, otros zopilotes, incluidos zopilotes cabeza negra pueden acercarse a reclamar algo del botín. Si varios individuos de diferentes especies se congregan en un festín mortuorio, los zopilotes mantienen un estricto orden de jerarquía determinado por tamaño y fuerza del pico. En Honduras, el rey zope (Sarcoramphus papa) ocupa el mayor rango de jerarquía (Figura 3).


Figura 3. Zopilotes de cabeza negra y dos individuos de Rey zope (aves de plumaje blanco) congregados alrededor de un cadáver en Perú. Créditos: Scott Watson.
Figura 3. Zopilotes de cabeza negra y dos individuos de Rey zope (aves de plumaje blanco) congregados alrededor de un cadáver en Perú. Créditos: Scott Watson.

Para alimentarse, los zopilotes acceden a los tejidos internos de un cadáver a través de las cavidades corporales, por esta razón, su característica cabeza calva es una adaptación muy importante. La ausencia de plumas evita que se adhiera sangre, tejidos y restos en descomposición. Sin embargo, esto no les protege del contacto directo con bacterias patógenas. La cabeza de un zopilote puede albergar hasta 500 especies bacterianas, mientras que en su estómago se encuentran alrededor de 80 bacterias 2, algunas de ellas lo suficientemente tóxicas como para matar a cualquier otro animal 3. La reducción en el número de microorganismos que se encuentran en el interior de su cuerpo se debe a la extrema acidez de sus jugos estomacales; y las bacterias que habitan en su sistema digestivo probablemente les ayudan en la digestión y aprovechamiento de nutrientes 2.



Servicios ecosistémicos


El servicio de limpieza que realizan los zopilotes en los ecosistemas (Figura 2) tiene un valor invaluable para los humanos. Si la mortalidad animal dependiera de otros métodos artificiales como la quema, el entierro, la incineración, el compostaje o la descomposición anaeróbica (que utiliza microorganismos que descomponen materia orgánica en ausencia de oxígeno), los gastos económicos serían enormes. Los zopilotes, además de ser unos de los carroñeros terrestres más eficientes 4, contribuyen a reducir la emisión de gases generados por el proceso de descomposición, incluyendo gases de efecto invernadero como dióxido de carbono y metano 5.


Especies de zopilotes en Honduras


En Honduras se registran cuatro especies de zopilotes: el rey zope, el zopilote cabeza roja, el zopilote cabeza amarilla (Cathartes burrovianus) y el zopilote cabeza negra (Figura 4). Entre estas, el zopilote de cabeza roja es la especie de mayor rango de distribución a nivel mundial, y el zopilote de cabeza negra es la especie más abundante entre los zopilotes. Al leer esto podrías preguntarte: ¿por qué preguntamos en el título, qué pasaría si se extinguieran? Bueno, este no solo fue un título sensacionalista con el objetivo de atraer tu atención. Lo cierto es que ya ocurrió, en el sur de Asia, y la ausencia de aves carroñeras tuvo consecuencias alarmantes.


Figura 4. Especies de zopilotes (Familia Cathartidae) de Honduras.
Figura 4. Especies de zopilotes (Familia Cathartidae) de Honduras.

Cabe aclarar que dentro del gremio de las aves carroñeras (un gremio se refiera a un grupo de especies diferentes que explotan los mismos recursos), los buitres del Viejo Mundo (Europa, Asia y África) y los zopilotes del Nuevo Mundo (América) no comparten un origen evolutivo cercano; sin embargo, cumplen una función similar en los ecosistemas que habitan.


Declive de las aves carroñeras


Las aves carroñeras han evolucionado una tolerancia impresionante a toxinas y bacterias mortales4, sin embargo, un medicamento las ha llevado al borde de la extinción en la India: el diclofenaco, un analgésico y antiinflamatorio que fue ampliamente utilizado en el ganado en 1994. Nadie habría imaginado que los cadáveres de ganado tratados con diclofenaco ocasionarían la muerte de millones de buitres. La disminución de las aves carroñeras rompió el sistema natural de limpieza y trajo una serie de efectos en cascada. Los cadáveres se acumularon, contaminando cuerpos de agua y atrayendo a ratas y perros ferales. La abundancia de alimento ocasionó que estos oportunistas aumentaran sus números, pero al no poseer las adaptaciones necesarias para eliminar patógenos en sus organismos, se convirtieron en dispersores de enfermedades como la rabia, el ántrax e incluso el ébola 6.


Las consecuencias de la casi extinción de los buitres en la India llevaron al gobierno a prohibir el uso del diclofenaco en el 2006 6; lamentablemente, no sin antes dejar una huella devastadora en el ambiente. Se estima que tres especies de buitres perdieron cerca del 95% de sus poblaciones. Hoy en día, apenas una fracción de ellas sobrevuela los cielos del sur asiático, principalmente en refugios y áreas protegidas 7 (Figura 5). Entre 1992 y 2003, alrededor de 39 millones de personas sufrieron mordeduras de perros que provocaron la muerte de 48,000 personas. Esto obligó al gobierno a destinar recursos en campañas de esterilización e incrementó las compras de vacunas contra la rabia. Además, al analizar las tasas de mortalidad entre los años 2000 y 2005, estas mostraron un incremento del 4.3%6. Este periodo de emergencia sanitaria significó gastos millonarios para el gobierno de la India; y en la actualidad la rabia sigue siendo un problema sanitario grave.


Figura 5. Grupo de buitres del Viejo Mundo. Foto tomada de JSTOR Daily.
Figura 5. Grupo de buitres del Viejo Mundo. Foto tomada de JSTOR Daily.

Los zopilotes son aves poco valoradas, pero que desempeñan un papel fundamental al mantener limpio el ecosistema. Su apariencia y comportamiento han generado que se les vea con repugnancia por realizar un trabajo sucio pero muy necesario. Espero que esta nota ayude a apreciar un poco más a esas aves calvas y de plumaje sombrío, y al importante rol que cumplen en el ecosistema.


Por: Stefany Flores, Bióloga


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Referencias


1Lisney, T.J.; Stecyk, K.; Kolominsky, J.; Graves, G.R.; Wylie, D.R.; Iwaniuk, A.N. (2013). Comparison of Eye Morphology and Retinal Topography in Two Species of New World Vultures (Aves: Cathartidae). Anat. Rec., 296:1954-1970.


2Roggenbuck, M., Bærholm Schnell, I., Blom, N., Bælum, J., Bertelsen, M.F., Sicheritz-Pontén, T., Sørensen, S.J., Gilber, M.T.P., Graves, G.R., & Hansen, L.H. (2014). The microbiome of New World vultures. Nat. Commun., 5:5498. 


3Sibley, D.A. 2020. What it’s like to be a bird? From flying to nesting, eating to singing – What birds are doing, and why? Knope, USA.


4Ruxton, G.D. & Houston, D.C. (2004). Obligate vertebrate scavengers must be large soaring fliers. J. Theor. Biol., 228:431-436


5Plaza, P.I., & Lambertucci, S.A. (2022). Mitigating GHG emissions: A global ecosystem service provided by obligate scavenging birds. Ecosystem Services, 56:101455.


6Frank, E.G. & Sudarshan, A. (2023). The Social Costs of Keystone Species Collapse: Evidence From The Decline of Vultures in India. American Economic Review, 114:3007-40.


7Buechley, E.R. & Şekercioğlu, C.H. (2016). The avian scavenger crisis: Looming extinctions, trophic cascades, and loss of critical ecosystem functions. Biological conservation, 198:220-228.


 
 
 

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